«Cuando alguien está a 10°C, sin actividad cerebral, sin pulso ni sangre, todo el mundo estaría de acuerdo en que la persona está muerta» asegura Peter Rhee, «Sin embargo, aún podemos traerlo de vuelta a la vida».
A grandes rasgos, este innovador método sólo probado en animales, consiste en drenar toda la sangre del cuerpo del sujeto, inyectarle en las venas una solución salina helada con la que congelarlo 20ºC menos que la temperatura habitual. Después de tratar la lesión o herida, se vuelve a bombear la sangre por el torrente sanguíneo.
La noticia surgió cuando Rhee y Tisherman aseguraron que estaban preparados para actuar en seres humanos, aunque sólo se practicaría en malheridos que esta fuese su última vía para volver a vivir
Fuente: http://spanish.peopledaily.com.cn/n/2014/0714/c92121-8754976.html

No hay comentarios.:
Publicar un comentario