El alto nivel de arsénico en el servicio de agua de la provincia de Buenos Aires asusta: por este problema se movilizaron vecinos de 9 de Julio, Lincoln, Pehuajó, Carlos Casares, Bragado, Alberti, Chivilcoy, Junín y Chacabuco, quienes realizaron estudios comprobatorios e iniciaron causas judiciales. Pero, desde la organización “9 de Julio-Todos por el Agua” sostienen que son muchas más las localidades bonaerenses que tienen este veneno en niveles mayores a los permitidos por el Código Alimentario Argentino (0,01 mg/l) y todavía no saben que están consumiendo un líquido que les puede causar cáncer de piel, entre otros peligros para la salud de la población. Justamente, a partir del caso de la ciudad de 9 de Julio que inició una causa contra la empresa Aguas Bonaerenses SA (ABSA), un reciente fallo de los jueces de la Corte Suprema estableció que “el acceso al agua potable es un derecho humano básico para la vida e indispensable para ejercer cualquier otro derecho”. La resolución de la justicia es histórica y da un importante aval al reclamo de los bonaerenses, ya que se ordenó a los jueces que tutelen el derecho de la población al acceso al agua potable y busquen soluciones procesales que utilicen las vías más rápidas. Además, el fallo ratificó la obligación de repartir, ya sea por iniciativa propia u orden judicial, botellones con líquido apto para beber, medida que ya se implementa en Nueve de Julio, Alberti, Lincoln, Rivadavia, San Nicolás, entre otros. Sin embargo, esto no da solución al problema de fondo. Para los integrantes de 9 de Julio-Todos por el Agua, los programas son "parches”, por lo que sostienen que no se rendirán hasta ver terminada y en funcionamiento la nueva planta de agua. “Tanto el gobierno provincial como ABSA lo saben, en estos cuatro años que nos hemos estado reuniendo nunca lo negaron y ellos mismos nos han dicho que no pueden solucionar el problema porque el 80% de la provincia está igual”, explicó Julia Crespo, presidenta de la organización que logró un fallo histórico, en declaraciones al diario Democracia de Junín. Mientras tanto, los vecinos pagan el agua que sale de sus canillas, un servicio que no pueden consumir y cuya factura no los advierte del nivel de arsénico; tal como lo sentenció una orden judicial de 2011.
Fuente: http://infogei.com.ar/cable/11604/vecinos_de_nueve_localidades_bonaerenses_pelean_por_recibir_agua_sin_arsenico/

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