jueves, 4 de septiembre de 2014

Brasil: la CIA detrás de la muerte del candidato presidencial Eduardo Campos

La caída del aeroplano que acabó con la vida del candidato presidencial Eduardo Campos, quien ocupaba un tercer lugar frente a la Presidenta actual, Dilma Roussef, ha producido daños severos en las oportunidades de reelección. La sucesora de campos en la tarjeta, la antigua líder del Partido Verde, Marina Silva –una títere de George Soros– , ahora se ubica en una muy buena posición para defenestrar a Rousseff de celebrase una segunda vuelta en las elecciones presidenciales. La derrota de Rousseff señalaría una victoria para las actividades encubiertas de la administración Obama para borrar de la escena a presidentes progresistas a lo largo de América Latina. Una revisión de la historia luego de la Segunda Guerra Mundial revela que de todas las formas que han empleado los servicios de inteligencia para eliminar amenazas políticas y económicas, el asesinato por derribo de aeroplanos alcanza un segundo lugar, un poco más arriba de accidentes automovilísticos y envenenamiento, y por poco, debajo del empleo de armas de fuego y municiones, como los modus operandi preferidos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). Campos fue sustituido en la contienda por Silva, una niña mimada del gran financista y director del globalizado movimiento de la "sociedad civil" George Soros. Silva, partidaria pro-israelí de la iglesia pentecostal Asamblea de Dios, es mucho más pro-negocios y pro-norteamericana que Rousseff, del Partido de los Trabajadores, más inclinado hacia la izquierda. Silva está siendo promocionada como la candidata de la "Tercera Vía" en Brasil. La Tercera Vía es un movimiento internacional del que se valen políticos corporativos, muchos de ellos financiados por Soros, para infiltrarse y tomar a los partidos históricos pro-obreros, socialistas y progresistas. Los políticos más notables de la Tercera Vía incluyen a Bill Clinton, Tony Blair, Gerhard Schroeder de Alemania, al canadiense Justin Trudeau, al presidente francés François Hollande, al también primer ministro francés Manuel Valls, al actual primer ministro italiano Matteo Renzi y al ex primer ministro Romano Prodi, a Jose Socrates de Portugal, a Ehud Barak de Israel y a figuras de los partidos socialistas, verde y socialdemócrata de Brasil, incluyendo a Silva, Neves, Eduardo Campos y al ex presidente Fernando Henrique Cardoso. El embajador de Estados Unidos para Portugal al momento de la muerte de Sá Carneiro era el oficial de la CIA Frank Carlucci, cuyo rastro se encuentra presente en el asesinato del primer ministro del Congo, Patricio Lumumba, en 1961. Carlucci fue director adjunto de la CIA y consejero de seguridad nacional de la Secretaría de Defensa en el gobierno de Ronald Reagan. Es también director emérito del Grupo Carlyle, vinculado a la CIA. La sospechosa muerte de Campos en Brasil parece ser una copia exacta de la rápida eliminación de Sá Carneiro, teniendo a Rousseff como principal objetivo de la acción y a Silva y a sus apoyos globalistas como los únicos beneficiarios.
Fuente: http://misionverdad.com/trama-global/brasil-la-cia-detras-de-la-muerte-del-candidato-presidencial-eduardo-campos

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